Somnium

En 1623 el astrónomo y matemático Johannes Kepler escribió el que muchos expertos consideran que es el primer relato de ciencia ficción, ‘Somnium’, que se publicó póstumamente en 1634 y narra la visita onírica a la Luna de un joven islandés, Doracotus, y su madre gracias a un conjuro mágico realizado por ella durante un eclipse lunar.

Algunos años más tarde, y como el personaje tenía aspectos autobiográficos, la Inquisición empleó la novela como prueba para acusar a la madre del científico de practicar la brujería. Kepler es recordado por haber descubierto que los planetas se mueven alrededor del Sol describiendo elipses, en lugar de círculos, como se creía hasta entonces.

‘Somnium’, edición de 1634.

La dignidad desaparecida

Se propaga en mi, como una terrible epidemia, la sensación de ignominia ante tantas y tantas situaciones que nos rodean. Hablo de la desigualdad que se expande y de la riqueza que se concentra, del engaño de quienes surgen y dicen que nos representan, de la masa que vota y olvida. De perder de antemano toda la esperanza mientras la humillación infecta nuestros corazones.

Y también de todas esas modas e ideas que nos venden y acabamos asumiendo como propias mientras seguimos pensando que la elección es nuestra. Hablo de la libertad apuñalada y de la injusticia dirigiendo nuestras vidas. Hablo de un ligero rubor apareciendo en las mejillas que puede acabar en gangrena, me refiero a esa desnudez pudorosa que como sufrimos al unísono parece más llevadera. Todo es vergüenza, siempre propia y muchas veces ajena.

Lluvia de vida

En 2001, en el sur de la India, se produjeron durante dos meses una serie de extrañas precipitaciones de color rojo -aunque también se informó de otras amarillas, negras y verdes- que, tras ser analizadas con microscopio, se comprobó que no eran ni contaminación ni polvo ni arena ni esporas de algas. Sin embargo, estaban plagadas de estructuras con forma de células muy parecidas a microbios, pero sin ADN.

Un estudio publicado por una revista científica en 2006 apuntaba la teoría de que el origen de la ‘lluvia roja de Kerala’ podía ser extraterrestre. Pero en 2015 las principales corrientes científicas establecieron que se trataba de esporas del alga Trentepohlia, una de las que más comúnmente forman los líquenes.

Libre para escoger amo

En una estructura familiar se le llama emancipación al momento en que un hijo dispone de todas las herramientas necesarias para emprender una vida independiente, con poca o incluso ninguna ayuda por parte de los progenitores. Y entonces da ese paso. En una estructura social en realidad viene a ser lo mismo, pero la sociedad se muestra mucho más celosa de su papel y frecuentemente cría vástagos para que sean eternamente dependientes.

El miedo a la marginación, a sentirse fuera del círculo y de los beneficios de vivir en comunidad empuja a los individuos a adentrarse más en la proteccion que supone permanecer bajo el ala del Estado, y esa esclavitud parece imparable, porque cada vez son menos las ventanas que se abren al mundo. Estar dentro supone ser dependiente de algún modo, y no puedes elegir la emancipación -siquiera relativa- sino como mucho escoger a qué amo deberás servir. Insuficiente, aunque sea más que lo que tuvimos en otras épocas.

La escasez de recursos o la franca pobreza son formas de esclavitud, la explotación laboral o el paro intermitente o indefinido son formas de esclavitud, el trabajo sin descanso -físico o psíquico- con remuneraciones bajas o excesivamente ajustadas, es también una forma de esclavitud. Todo lo que impone seguir un único camino, se sepa o no a dónde lleva… huele a esclavitud. Sabes que ya no eres esclavo y que te has emancipado cuando verdaderamente puedes escoger.

Sueños lúcidos

A veces tenemos sueños en los que somos conscientes de que estamos soñando. Suele suceder durante la fase REM (Rapid Eye Movement) y el hecho de tener conciencia de lo que ocurre le da al durmiente la posibilidad de controlar su contenido y desarrollo, además de permitirle enfrentarse a miedos, fobias, ansiedad, pesadillas, traumas del pasado y pesadillas recurrentes.

Estos sueños lúcidos explican algunos fenómenos extraños que tienen lugar en los dormitorios, como la abducción por parte de ‘visitantes de alcoba’ o los viajes astrales. Se dice que mediante un entrenamiento adecuado es posible aprender a soñar de esa forma a voluntad. El fenómeno se conoce desde hace al menos 1.500 años pero no se estudió hasta la década de los ’70.

Kurosawa va de pesca

Un viejo refrán dice «siéntate a la orilla del río y verás pasar flotando el cadáver de tu enemigo», y eso hizo el director de cine japonés Akira Kurosawa cuando en 1953 trabajaba en ‘Los siete samurais’, que hoy es considerada una de las diez mejores películas de la historia.

Los estudios Töhö suspendieron el rodaje hasta dos veces porque se dispararon los costes de producción, y en ambas ocasiones Kurosawa se fue de pesca. Sabía que le volverían a llamar, habían invertido demasiado dinero y no suspenderían el proyecto. En el film, los guerreros cobraban sólo dos puñados de arroz al día por proteger a los campesinos.

Década violenta

En Italia, la década de los ’70 es recordada como ‘Anni di piombo’ (Años de plomo) por lo convulsa que fue socialmente. Se caracterizó por gobiernos inestables, que en algunos casos apenas duraron unos días, y por muchas protestas violentas en la calles, además de por atentados de diverso signo político, de los que llegaron a registrarse 12 en un sólo día.

Policía antidisturbios reprimiendo una manifestación en Italia durante los años 70.

La violencia comenzó en 1968 y ya no se detuvo hasta 1988, y, aunque afectó a todo el país, Milán fue la ciudad que registró más acciones de lo que se dio en llamar “extremismos opuestos”, que desataron un clima de inseguridad por motivos que aún hoy en día se consideran misteriosos. En 1982 el Gobierno aprobó una ley que premiaba a quienes colaborasen con la Justicia y ese fue el principio del fin.

Hallazgo de un cadáver en el maletero de un coche durante los ‘Anni di piombo’.

Uno de los momentos culminantes de los ‘Años de Plomo’ en Italia fue el secuestro en 1978 de Aldo Moro, presidente de Democracia Cristiana, que había sido en dos ocasiones primer ministro italiano, sumando seis años en el cargo en total. Al cabo de dos meses de cautiverio fue asesinado, un hecho que conmocionó a todo el país.

Aldo Moro sosteniendo un ejemplar de La Repubblica en una imagen tomada por sus secuestradores durante su cautiverio.

La autoría del crimen siempre se ha atribuido a las Brigadas Rojas, pero algunos investigadores apuntan también a la logia masónica P2 y, en declaraciones ofrecidas más adelante, la viuda de Moro señaló al Gobierno norteamericano, del que dijo que amenazó al político asesinado por haber alcanzado el acuerdo ‘Compromiso histórico’, que permitía un consenso entre los democristianos y la izquierda.

Harakiri editorial

El rito japonés del seppuku (harakiri) ha tenido un único ejemplo en Occidente, el novelista italiano Emilio Salgari. El creador del famoso pirata Sandokan, entre otros personajes, eligió esta forma de muerte en 1911 como protesta contra sus editores, abriéndose el abdomen con un cuchillo.

«A vosotros, que os habéis enriquecido con mi piel, manteniéndome a mí y a mi familia en una continua semimiseria o aún peor, sólo os pido que, en compensación por las ganancias que os he proporcionado, os ocupéis de los gastos de mis funerales. Os saludo rompiendo la pluma», dejó escrito en su nota de suicidio.

Mensajero sideral

Cuando en 1609 cayó en manos de Galileo Galilei un nuevo invento llamado telescopio, inmediatamente se puso a estudiar la Luna. Y al año siguiente publicó ‘Sidereus nuncius’ (Mensajero sideral), una obra fundamental para el nacimiento de la Astronomía moderna en la que relataba las irregularidades que encontró en su superficie.

Según Galileo, nuestro satélite tenía montañas de más de seis kilómetros de altura, lo cual, contradecía la cosmología aristotélica, que afirmaba que todos los cuerpos celestes eran esferas perfectas. Este libro acabó con la Teoría Geocéntrica y a partir de entonces la Tierra no fue considerada nunca más el centro del Universo.

Ni hablar de paz

Entre las películas más censuradas de la historia se encuentra ‘Senderos de Gloria’ (Paths of Glory, 1957), dirigida por Stanley Kubrick y protagonizada por Kirk Douglas. La prohibieron en Francia, donde está ambientada en plena I Guerra Mundial, también en Canadá y Marruecos, y en España durante el franquismo y casi toda la primera década de la Democracia, pues no se estrenó hasta 1986. Es decir, con casi 30 años de retraso.

El motivo fue su mensaje antimilitarista, muy distinto del resto de cintas que pueblan el ranking de las más censuradas. Causas sexuales: ‘Historia de O’, ‘Salón Kitty’, ‘Emmanuelle’, ‘Calígula’ y ‘El asesinato de la hermana George’; causas violentas: ‘Holocausto caníbal’. Del mismo modo que en ‘Senderos de gloria’ los generales ordenan bombardear las trincheras de sus propias tropas, en España se decretó no cuestionar las guerras, que tanto luto trajeron consigo pocos años antes.