Todo es zozobra

Con mis propias normas
para luchar me entreno
yendo a por todas
en el más vil duelo
que no respeta formas
y que ganar no puedo.

La vida lo llaman
tú llámalo como quieras
mientras miras no juegas
colócate las cartas
miente cuanto puedas
pero no te sorprendas.

En un momento una bala
sale de una ruleta rusa
estrepitosa te busca
confundida con una musa
vuelve y vuelve la rueda
que gira la loca Fortuna.

Cuál es el premio
cada día me preguntas
mantener la apuesta
esa es mi respuesta
sin puntos en sus caras
de nuevo el dado vuela.

La casilla donde has caído
te lleva al foso o a la cima
tendrás perdón o castigo
desigual es el recorrido
la suerte te fue esquiva
y ha sellado tu destino.

No puedes ganar
pero vuelves a tirar
te maldice la muerte
retaguardia expuesta
te ríes muy fuerte
pacta un fin con ella.

Qué más esperas
breve es la senda
recórrela entera.
Si has disfrutado
si te has emocionado
ha merecido la pena.

Diario de una abducción

Dicen que ‘populismo’ es cuando le cuentas a la gente lo que quiere escuchar para conseguir que te voten y, cuando ganas, aplicas la otra agenda, la que tenías guardada bajo la mesa. O bien, simplemente improvisas sobre la marcha, y ya está.

Y luego está la política seria, la que le dice al pueblo lo que hay, actúa de forma valiente y decidida buscando soluciones realistas para los problemas de nuestra sociedad. Y, por supuesto, es honesta e incorruptible… Aunque poner las palabras «política», «honesta» e «incorruptible» en la misma frase es muy temerario. Por otra parte, todo en este párrafo es pura ciencia ficción.

Al final, pienso que la realidad es una mezcla de todo: sueños inalcanzables, ideales sobre organización de la sociedad que no son viables, viejas tradiciones que se van y nuevas costumbres que no cuajan, lastre administrativo y la impredecible naturaleza humana, en la que la codicia y la estupidez resplandecen con luz propia.

No podemos vivir sin estar en todo momento abducidos por alguien que, con nuestro permiso o sin él -que eso siempre es un vulgar formalismo– determina nuestro presente y condiciona nuestro futuro. El pasado, al que llamamos Historia, es una mentira de patas cortas que se moldea una y otra vez para que creamos que nunca estuvimos tan bien como ahora. Después de todo.

Antes de subir al bus

Cuando una persona nace tiene unos atributos físicos que incluyen unos genitales, y que generalmente determinan cuál será su género, aunque algunas culturas contemplan hasta cinco. Pero nunca su sexualidad, que es una cuestión de percepción del propio individuo, y además puede evolucionar durante su vida.

Pienso que lo que determina nuestra sexualidad es lo que deseamos y no lo que somos, o también, aquello con lo que nos identificamos. Por eso, lo importante no es que una persona sea de un género o una inclinación sexual u otra, eso no le hará mejor o peor. Hay otros rasgos que sí son exigibles en una sociedad avanzada: altruismo, humildad, generosidad, empatía, compasión, honradez, sabiduría, tolerancia y prudencia.

No es en vano

«Desde el momento en que los invasores aparecieron, respiraron nuestro aire, comieron y bebieron, estuvieron condenados. Tras fracasar las armas y los recursos del hombre, fueron reducidos, destruidos, por las criaturas más diminutas que Dios, en su sabiduría puso sobre la Tierra. Mil millones de muertos hicieron al hombre acreedor a su inmunidad, al derecho de sobrevivir entre los infinitos organismos de este planeta. Y ese derecho es nuestro, ante cualquier adversario, pués el hombre no vive ni muere en vano», H.G. Wells, ‘La guerra de los mundos’ (1898).

Ambición de califas

Este es el mapa político de la Península Ibérica en 732, hace 1.290 años la cosa estaba así: más del 90% de España, el 100% de Portugal y parte del sur de Francia formaban el Califato de Córdoba.

Ese fue el momento de máximo esplendor de Al-Ándalus, que es ahora reclamada por los islamistas, que la recuerdan como una tierra paradisíaca que se le arrebató por la fuerza al Islam en 1492. Para ellos, es una «herida sangrante» aunque hayan pasado 530 años desde su derrota.

En 2001, en su primer video después de los atentados del 11-S, Osama Bin Laden proclamó: «que el mundo entero sepa que no permitiremos que la tragedia de Al-Ándalus vuelva a repetirse en Palestina«. Según prevé el yihadismo, la Península Ibérica se incorporará al Califato Islámico, que también llamamos ISIS.

¿Qué son las fronteras? Líneas delimitadoras que existen desde que hay mapas -antes podían ser accidentes geográficos como ríos o cordilleras- y que se mueven constantemente. Las disputas territoriales, unas veces por orgullo patrio absurdo y otras por un afán rapiñero de recursos, continúan como si ya en pleno siglo XXI nunca hubiésemos deseado un futuro más justo y pacífico.

Resistencia al cambio

Siempre que hay un cambio en una organización, y una sociedad lo es, existe una resistencia. Y es normal, los cambios dan miedo porque esconden mucha incertidumbre. ¿Quién quiere los cambios?, quien no tiene nada que perder y quien sabe que tiene mucho que ganar. Y estamos en un momento de cambios, basta con echar una rápida ojeada al mundo para entenderlo.

Ahora vienen importantes novedades en nuestro statu quo y van a afectar a nuestra vida cotidiana. Es difícil anticiparlos y quizá debemos acostumbrarnos a no perder de vista cómo evolucionan los acontecimientos sin confiar en alcanzar una estabilidad total, más allá de en momentos concretos. Vamos, que el futuro no será tranquilo, pero igualmente lo habrá.

Sin garras y sin fauces

Es la vida un camino angosto y tortuoso
que recorro entre esperanzas y promesas.
Lucho con vehemencia y esa elegancia
que rezuman todas las causas perdidas.

No hay meta visible al final del recorrido
pero sí recodos con todo lujo de peligros.
Lucho con vehemencia y gran ignorancia
y me ahorro ver qué cerca estoy de caer.

Cada paso es eterno por el agotamiento
pero no renuncio a mi cuota de martirio.
Lucho con vehemencia e impaciencia
que es condición para seguir en la lucha.

La muerte siempre ronda impertinente
a toda hora me señala su presencia.
Pero, a pesar de eso, lucho y lucho
derrochando la más feroz resistencia.

Y, aunque carezco de garras y fauces
y sólo puedo esgrimir ante la amenaza
mi voluntad infinita como afilado sable
nunca es tarde para luchar hasta el final.

Aproximación a Washington

«Dentro de los próximos días», me dijo, y recuerdo que puntuó sus comentarios lentos y deliberados golpeando el escritorio con el puño, «van a explotar y vas a tener la madre de todos los avistamientos de ovnis. El avistamiento se producirá en Washington o Nueva York”, pronosticó, “probablemente en Washington”.

La tendencia en los informes OVNI en los que este científico basó su predicción no había pasado desapercibida. Nosotros en el Proyecto Libro Azul lo hemos visto, al igual que la gente del Pentágono; todos habíamos hablado de eso.

El 10 de julio, la tripulación de un avión de National Airlines informó de una luz «demasiado brillante para ser un globo iluminado y demasiado lenta para ser un gran meteorito» mientras volaban hacia el sur a 2.000 pies cerca de Quantico, Virginia, justo al sur de Washington.

El 13 de julio, la tripulación de otro avión informó que cuando estaban a 60 millas al suroeste de Washington, a 11.000 pies, vieron una luz debajo de ellos. Llegó hasta ellos, se mantuvo a la izquierda durante varios minutos y luego despegó en un ascenso rápido y empinado cuando el piloto encendió las luces de aterrizaje.

El 14 de julio, la tripulación de un avión de Pan American en ruta de Nueva York a Miami informó de ocho ovnis cerca de Newport News, Virginia, a unas 130 millas al sur de Washington.

Dos noches después hubo otro avistamiento exactamente en la misma zona pero desde tierra.

Edward J. Rupplet, ‘El informe sobre objetos voladores no identificados’ (1956)

Kippel

Nunca he sido la persona extremadamente ordenada que alguna vez he imaginado. El problema es que nuestro mundo, del modo en que se comporta, no me ayuda a conseguir la plena rectitud. Hay demasiadas distorsiones, objetos repetidos, mal catalogados, caminos que se cortan abruptamente; hay ganchos estirados y clavos rizados. Hay palabras interrumpidas y dichas a destiempo.

Mis manos tocan al cabo del día demasiados objetos a los que nunca podría encontrar una utilidad, aunque fueron vendidos como de primera necesidad. Me rodean grandes cadenas de aminoácidos mal colocados, retorcidos imaginativamente. Las líneas de las superficies están mal trazadas y no las puedo continuar, me falta sabiduría para descubrir las juntas entre las piezas de un magnífico puzzle irracional.

Sueño con un último despertar en el orden más absoluto, todo a mi alrededor desfilando marcialmente: mismo tamaño, paso apretado, ímpetu renovado, todo sincronizado por tambores. ¡Qué comodidad la medida precisa, la recta finita y el peso calculado! Entonces la ciencia exacta me seduce, es atractivo pensar que todo encuentra su sitio y momento.

Otras veces me veo tranquilo inmerso en el caos, que es donde son más difíciles de templar los nervios. Y esa calma paradógicamente me ayuda a concentrarme, a ordenar mis pensamientos. Y siempre me sobran algunos, ideas que no sé dónde poner, y esas son sin duda las semillas del próximo desorden.

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