Remedio para todo

La única medicina capaz de curar de golpe todos los males de este mundo es el Bálsamo de Fierabrás. La receta la conocen muy pocos, yo soy uno de ellos, hoy la comparto contigo: hay que hervir juntos aceite, vino y romero, con sal….

Y, mientras tanto, hay que rezar 80 padres nuestros, 80 avemarías, 80 salves y 80 credos (es una cocción lenta, ¿sabes?). Si después de tomarlo no te curas de inmediato es porque no has sido nombrado caballero andante, y entonces te hará un efecto laxante.

Mano alien

El paciente del Síndrome de la Mano Alienígena (SMA), descrito por primera vez en 1908, puede sentir tacto en esa mano, pero cree que no es parte de su cuerpo y que no posee control sobre sus movimientos. A menudo no es consciente de lo que su mano hace hasta que llama su atención.

Los movimientos involuntarios -aparentemente intencionados- de la mano afectada pueden llegar a entrar en conflicto con el miembro opuesto y en ocasiones pueden incluir el uso inadecuado de un objeto; puede que el miembro ajeno intente causar algún daño al propio individuo o a otros.

Marciana coronada

En plena Era Soviética, en 1924, se produjo esta película futurista, una de las primeras de la historia que aborda los viajes espaciales. En el Planeta Rojo las cosas no son muy diferentes de aquí, con sus eternas luchas por el poder y sus revoluciones proletarias. Las mismas pasiones humanas son marcianas también.

Que una reina de aquel planeta se enamore de un humano porque lo ve a través de un telescopio, a millones de kilómetros de distancia, representa hoy una sugerente metáfora de lo que son las redes sociales, donde las relaciones se construyen y destruyen -pero en cualquier caso transcurren- sin que la proximidad o la distancia sean determinantes. Y, entonces como ahora, todo es un sueño y una veleidad de la razón.

Amenaza persistente

Si nos dicen que en diez años habrá un cataclismo, nos preocupamos. Si nos dicen que será dentro de mil años, nos da igual. Eso define nuestra insignificante percepción de la eternidad.

¿Qué es el tiempo, sino nuestra memoria? Cuanto queremos saber y recordar es lo que necesitamos para vestir el Universo. Nada más importa y nuestra escala temporal es la única válida para nosotros. Disponemos del aquí y del ahora, eso es con lo que podemos contar.

Los conocimientos que decimos tener nunca estarán completos, y eso no nos debe acercar a la frustración. Nuestro mundo se hace pequeño mientras las galaxias se agrandan, esa es la medida de nuestro crecimiento. Y todos los regalos están por abrir.

Si la Naturaleza nos lo aporta todo, porqué nos revelamos como una especie depredadora. Tal vez esa es nuestra esencia, el sentido de nuestra existencia. Somos una amenaza persistente criada a sabiendas en el seno de la madre del Todo. Por tanto nuestra función es la destrucción.

Queremos saber y descubrir lo que sea pronto, para luego pensar cómo beneficiarnos de lo hallado sin importar las consecuencias, aunque ello suponga eliminar lo que no nos es útil. Y no conocemos nada ni nadie que se comporte así. Tal es nuestro sino, no le fallemos a nuestro destino.

Viaje astral de Jiménez del Oso

El doctor Fernando Jiménez del Oso fue un psiquiatra madrileño, fallecido en 2005, que compatibilizó a lo largo de toda su carrera profesional el ejercicio de la medicina en su especialidad con una labor periodística i divulgadora en torno a la parapsicología, misterios y civilizaciones antiguas. Especialmente, destacó por su labor en televisión, donde presentó varios programas, como ‘Más allá’ o ‘La puerta del misterio’; y series de documentales como ‘La España mágica’ y ‘En busca del misterio’.

La labor de Jiménez del Oso en este campo se extendió a los sector radiofónico y editorial. Escribió varios libros sobre diversos enigmas, ufología, e incluso una novela en 1985. También dirigió la publicación de algunas colecciones de libros relativos a la misma tipología de temas, fue director de revistas, como Más Allá de la Ciencia, cuyo segundo número incluyó un cassette que contenía grabaciones de supuestas psicologías, y que en su época fue un hit.

Una faceta que permanece más oculta es su fascinación por la música electrónica, de la que era un gran aficionado. De hecho, en las carátulas de sus programas y en los ambientes sonoros que introduce a lo largo de los programas para reforzar la sensación de misterio en el espectador. Puro muzak paranormal. Que yo recuerde, las bandas sonoras de ‘Alien, el octavo pasajero’ (1979) y ‘Planeta prohibido’ (1956) -aunque no en sus temas más evidentes- emergen en diversos momentos del programa ‘Más Allá’, que estuvo en antena entre 1976 y 1982.

Fue en aquella misma época cuando conoció a Michel Huygen, un belga que se instaló en Barcelona, donde fundó en 1976 el grupo Neuronium, del que es miembro único desde 1983. A este músico electrónico, especialista en sintetizadores, lo que le interesaba era la ‘Kosmische music’, también conocida como ‘Krautrock’, especialmente, su vertiente más electrónica. Una de las puertas que abrió esta particular reinterpretación del rock con tonos germánicos fue el ambient y los sonidos new age. Y esa fue la corriente en que se situó desde un principio Neuronium.

Música rica en Ondas Alpha

Michel Huygen, que desde entonces ha publicado más de una veintena de álbumes, y firma unas veces con su nombre real y otras con el artístico sin que se sepa muy bien con qué criterio, ha mantenido amistad y realizado colaboraciones con nombres tan importantes dentro de este segmento de la música electrónica como Tangerine Dream, Vangelis o Klaus Schulze. Y, a esa lista de insignes cómplices cabe sumar al doctor Jiménez del Oso, con el que llegó a colaborar en las bandas sonoras de varias series de televisión, además de componer un disco conceptual.

Huygen afirma que en su música emplea muchas Ondas Alpha (8-13Hz), que son las mismas que se emplean en medicina para la relajación. Pero cuando se puso a trabajar con Jiménez del Oso en ‘Astralia’ dejó ese concepto un poco de lado, porque en la carpeta del disco se advierte que ni sirve para escuchar de forma colectiva, sino que es una experiencia personal, ni se debe usar como herramienta para la búsqueda de la relajación. ¿Qué propone esta obra, entonces? Pues nada más y nada menos que un viaje astral en toda regla.

Pero, ¡ojo!, en el periplo contaremos con un guía de lujo, un Jiménez del Oso que escribió y declamó unos textos que, desde la introducción y en cada cambio de sentido del disco, va desgranando las claves de un viaje que comienza en el antiguo Egipto y acaba en algún lugar del Cosmos. Ambos se conocieron en primer lugar por sus trabajos, y más tarde en persona, las ideas que cada uno llevaba consigo sobre conceptos tan ensoñadores como bizarros -si se quiere- cristalizaron en este disco, que apareció originalmente en 1995 -o 1996, según la fuente- y fue reeditado en 2007, con una remasterización a 32 bit realizada tres años antes, y distinta portada.

Un viaje astral a medias

‘Regresión temporal’, ‘Keops’, ‘Faraón triste’, ‘El vuelo de Horus’ o ‘Madrid oculto’ son los nombres de algunos de los diez temas que contiene ‘Astralia’, palabra que también da nombre a una suite de casi 25 minutos en la parte final del disco. Las colaboraciones entre Michel Huygen y Fernando Jiménez del Oso se redondean con otros dos discos ‘Olim’ y ‘En busca del misterio’. El primero recoge pasajes musicales aportados por el músico a varias series del divulgador de lo paranormal y, el segundo, específicamente, los temas que compuso para la serie del mismo nombre, que realizó en 1989 en compañía del escritor J. J. Benítez.

Y, como se suele decir, el resto es historia. Michel Huygen sigue dando guerra con Neuronium, mientras que Jiménez del Oso falleció hace ahora 16 años. Pero no pierdas la esperanza de volver a tener noticias frescas del buen doctor, porque cuentan que cuando colaboraba con el programa de radio ‘La Rosa de los Vientos’ de Onda Cero un día comentó a sus compañeros que cuando muriese intentaría contactar con ellos desde el más allá. Atentos a las ondas…

Cabalgando sobre dólares

En plena II Guerra Mundial a los aliados les preocupaba que España entrara en el conflicto del lado de las potencias del Eje, que anteriormente ayudaron al bando nacional a alcanzar el poder. El Gobierno británico decidió recurrir una vez más a la ‘Caballería de San Jorge’.

Así se llamaban las operaciones encubiertas de soborno a mandatarios extranjeros. En este caso, ‘regaron’ con 10 millones de dólares de la época a los principales generales de Franco para que el país, que acababa de salir de una sangrienta guerra civil, permaneciera al margen. El agente que medió en toda la operación fue Juan March.

Ante el ruido insoportable

A veces amanezco ya inmerso en plena tormenta de mierda. Crudo despertar de necios para participar de la pandemia. Me apetece tan poco escuchar vuestras razones, lo que os dicen que ladréis a través de las ondas. Me limpio el tanga con vuestras malditas estupideces cotidianas.

Siempre digo que no acepto esta resignada dedocracia, sólo callo tras una breve visita al supermercado de la droga. Hoy he sufrido graves lesiones que son incompatibles con la vida. Y he sido víctima de un contagio de fiebre hemorrágica del Congo. ¡Y, si no me dejáis en paz pero ya, os voy a poner dos velas negras!

Rebeldía bajo las olas

“La mar no pertenece a los déspotas. En su superficie pueden ejercer sus derechos inicuos, pelearse, devorarse, transportar a ella todos los horrores terrestres; pero a nueve metros por debajo de su nivel cesa su poder, su influencia se extingue y su potencia desaparece. ¡Allí solamente reina la independencia! ¡Allí yo no conozco dueño! ¡Allí yo soy libre!”. ‘Veinte mil leguas de viaje submarino’, Julio Verne (1828-1905).

Sin garras y sin fauces

Es la vida un camino angosto y tortuoso
que recorro entre esperanzas y  promesas.
Lucho con vehemencia y esa elegancia
que rezuman todas las causas perdidas.

No hay meta visible  al final del  recorrido, 
pero sí recodos con todo lujo de  peligros.
Lucho con vehemencia y gran ignorancia
y me ahorro ver qué cerca estoy de caer.
 
Cada paso es eterno por el agotamiento
pero  no renuncio a  mi cuota de martirio.
Lucho con vehemencia e impaciencia,
que es condición para seguir en la lucha.
 
La muerte siempre ronda impertinente
a toda hora me señala su presencia.
Pero, a pesar de eso, lucho y lucho,
derrochando la más feroz resistencia.

Y, aunque carezco de garras y fauces
y sólo puedo esgrimir ante la amenaza
mi voluntad infinita como  afilado sable, 
nunca es tarde para luchar hasta el final.

Grasa tóxica

En 1981 se vendió de forma fraudulenta en varias zonas de España aceite de colza desnaturalizado, debía emplearse industrialmente pero acabó como grasa de cocina. Se envenenaron más de 20.000 personas, de las que 1.100 murieron y otras arrastraron secuelas toda su vida. Era gente humilde, porque se comercializó de manera irregular en mercadillos.

Y, aunque los industriales responsables fueron condenados, existen dudas sobre la version oficial de la historia. Un renombrado forense informó a la OMS de presencia de plaguicidas en los tejidos de las víctimas, y la organización respondió que ya lo sabía. Algunas teorías apuntan a tomates de una plantación de Almería. Científicos que comprobaron el engaño fueron cesados… La verdad, toda la verdad, jamás se supo.