11.000 y ni una más

Ah! es bueno… quédate aquí… más fuerte… más fuerte… ten, ten, tómalo todo. Dámelo, tu esperma… Dámelo todo… Ten… Ten… Y en una descarga común se derrumbaron y quedaron anonadados por un momento. Tone y Éulmé abrazadas en el canapé les miraban riendo. El vice-cónsul de Servia había encendido un delgado cigarrillo de tabaco oriental.Sigue leyendo «11.000 y ni una más»