Según una vieja costumbre, en la Antigua Roma cuando un general volvía victorioso de alguna campaña todo el mundo salía a recibirle y le aclamaba durante un desfile triunfal en el que no faltaban las armas capturadas, el botín, los enemigos esclavizados… En el carro principal iba el nuevo héroe con sus hijos y, justoSigue leyendo «Memento mori»