Talismán sonoro

Si el alimento de mi alma es distinto, lo que siento también lo es. Abandoné las autopistas y voy a mi ritmo, contemplando el paisaje por carreteras secundarias, y no siento nunca que no me llevan a ninguna parte.

Más de 30 años escuchando ‘Macromissa’, pasando por encima de mucha música mala y mediocre infinitamente más exitosa. El problema no empezó con el reggaetón. Así lo veo yo.

Quo vadis Mallorca

Una isla, cuanto más visitada es, en peor lugar para vivir se convierte. En Mallorca lo hemos comprobado en los últimos años, en Menorca justo ahora. Las zonas turísticas están a medio gas, el alquiler turístico en cambio va a toda máquina; y mientras en Palma desarticulan botellones poligoneros, en Punta Ballena hay disturbios los domingos de madrugada porque a los británicos -que nos perdonan la vida con su semáforo- no les gusta que les cierren los bares a la una.

Y la Tramuntana se llena de senderistas, ciclistas y moteros, y allí ya no cabe el ‘vóltor’ ni la tranquilidad. Y quiebra el Mercado Gastronómico de San Juan, en tantas guías turísticas -no gastronómicas- venteado, y en cambio se peta cada día el diminuto Caló des Moro de Santanyí.

En el Aeropuerto ‘high cost’ de Son Sant Joan fluye el tráfico con hasta 2.300 vuelos ‘low cost’ en fin de semana, nos cuentan que han puesto grandes medidas de seguridad sanitaria, aunque los mogollones más peligrosos se forman justo frente a esos controles. Pero, ¡qué mas da!, hemos quedado bien, hemos cubierto el expediente.

Más allá de la archiconocida letanía de “es que aquí vivimos del turismo” la conclusión es que nos lo deberíamos hacer mirar. Porque el ciclo ahora es el siguiente: buscamos industrias para garantizar nuestra subsistencia y bienestar, encontramos el binomio del turismo y la construcción/inmobiliario y, como resultado final de exprimirlos al máximo, cada vez vivimos peor y nos cuesta mas encontrar un lugar donde residir, no importa si es compra o alquiler.

Y de hecho pronto ya no será posible vivir en tan insana paradoja, y no hay puentes para guarecer a tanta gente, habrá que caerse de los balcones de los hoteles. Y siguen viniendo del norte, del sur, de oriente y de occidente. De la España vaciada y de la que se vacía al llegar la canícula. Todos a la costa, tenéis derecho a tomar un breve baño y haceros un ‘selfie’.

Sin beneficio y con perjuicio

Y, aunque no puedo demostrarlo, sospecho que cada vez se queda en Mallorca menos dinero del que genera toda esta actividad, o incluso ni siquiera llega a este territorio. Indígenas, tomad las molestias, que los beneficios son para nosotros. Esto apesta a colonización online. Y no, no me hables más de ecotasa, por favor. El turismo es la vaca a la que todos quieren ordeñar, si puede ser todo el año, que para eso pedimos desestacionalización.

Las Banderas Azules ya no significan nada (lo han dicho los científicos, no yo), y es que lo que quiere ahora el turista ya no es tanto playa, sombrilla y hamaca; como ciudad, pueblo, piscinas, terracitas, músicos de calle, tapas cutres, paellas prefabricadas y, sobre todo, sentirse uno más, porque ahora lo que se vende es la “experiencia”. Y muy pronto, a fuerza de integrarse, eso significará que tampoco podrán pagar…

Porque, escúchame bien, ser mallorquín supone formar parte de una élite mundial, la de quienes cobran por debajo de la media estatal -a menos que vegetes en alguna administración pública-, somos quienes abrazan la precariedad, quienes pagan más altos impuestos, quienes costean servicios básicos carísimos e ineficaces, somos esclavos de precios muy elevados en el súper y directamente “de turista” cuando sales, aunque sea a la esquina.

Pobrecita hostelería, qué mal lo ha pasado este invierno, pero ahora te la clavan sin piedad -porque vives en Palma, felicísimo lugar, y eso se paga- y, muy pronto, quizá hasta te pidan el ‘certificado Convid’. Siguiente paso: sodomía activa. Pero si yo solo quería una caña, ¡oiga!

Turismo Instagram

Y mientras tanto, las autoridades y la industria erre que erre con que hay que promocionarse mucho, para que nos conozcan más, ahora como un destino turístico seguro, lleno de estupendos rincones a descubrir e ‘instagramear’. Y mientras tanto, la quinta ola y la nueva cepa llegan a través de la plaza de toros, dos noches de conciertos impensables para los ciudadanos pero posibles para viajeros de estudios, que por lo que se ve nada han aprendido.

Cerramos agosto con más muertos por COVID-19 que en marzo, casi 60 ya, las UCI en situación de riesgo por saturación a pesar de que superamos el 70% de vacunados. Es por la variante delta, dicen, que la debe haber traído el viento y no los viajeros…

Mejor no critiques, porque te lanzarán un tomahawk en forma de acusación: ¡negacionista!, ¡turismófobo!, ¡talibán!… Ahora es todo caza de brujas, piensa lo que piensa el resto -que no piensa- y di amén a todo. Ahora es todo miedo. Y la coherencia es un lujo pandémico que no nos podemos permitir, entonces, mejor seguir funcionando a impulsos, hay que gobernar a golpe de restricción, pero solo cuando estamos [casi] solos.

¡Hacia dónde vas Mallorca, que ya nadie te comprende! ¡Hacia dónde vas tierra de atascos, que ya no de sosiego! ¡Quienes te codician cada vez son más, pero quienes te quieren no dejan de menguar! Lo único que no ha cambiado es que siempre fuiste tierra condenada al saqueo. El Mediterráneo entero es tu hemorragia.

Sendero borrado

La falta de garantías o certeza pone a prueba mi esperanza. ¿Y ahora qué más pasará?, me siento desnudo en el aire, en suspensión como una mota que ignora dónde se posará. Eso describe la incertidumbre: flotar a merced de la corriente, impedir que el monzón se me lleve, cruzar los dedos con servidumbre.

Diciendo que es una sensación nueva ¿acaso no fue lo mismo siempre? Confiar en el futuro tizna de engaño, pensar que tengo algún tipo de control sobre lo que en el devenir me sucede… ¿Lo sientes?, sin expectativas ya no hay presión.

Pseudohumanidad

El horror te inmoviliza
al contemplar a esa criatura
apenas atrapada en el hielo.
Tú no quieres ser eso.

Siente hasta la última fibra,
ahora más que nunca,
de ese endeble cuerpo
que crees te pertenece.

Olvida que tienes vida,
ahora más que nunca,
estás bajo enorme riesgo
de dejar de ser humano.

1.000 años de barbarie

Recuerdo que leí la saga de la Fundacion -y muchos más relatos de Isaac Asimov- cuando era muy joven, nutrió mucho mi gusto por la ciencia ficción y tengo ganas de ver la serie que ahora van a lanzar.

Pero, si hay una cosa que ha cambiado en mi, es que ya no veo el peligro en la caída de ningún imperio galáctico ni en el advenimiento de una larga era de barbarie, para desembocar en un nuevo imperio. El orden frente al caos es solo un patético maquillaje.

Doctrina Reagan

Cuando en 1981 Ronald Reagan llegó a la presidencia de EE.UU. adoptó una nueva forma de combatir a los soviéticos y, al mismo tiempo, beneficiar al Complejo Militar-Industrial: las tropas permanecerían ‘oficalmente’ en casa. A cambio, se armarían y entrenarían guerrillas antisoviéticas en Asia, África y Latinomérica.

Esta nueva doctrina, que de hecho había iniciado unos años antes Henry Kissinger -tras la mala imagen que supuso la derrota en Vietnam-, propició entre otras cosas que la URSS perdiera la guerra de Afganistan, porque EE.UU. armó a los muyahidines y les reforzó con 35.000 nuevos yihadistas internacionales reclutados por la CIA. El más famoso de ellos, Osama Bin Laden.

Los muyahidines afganos hicieron lo mismo que muchos otros grupos guerrilleros armados y entrenados por las principales potencias mundiales, aprovecharon la situación de caos en su país para enriquecerse con el comercio ilegal.

Y lo hicieron comerciando con opio, que llegaba a Occidente en forma de heroína -recordemos lo extendida que estaba la heroinomanía en los años ’80-, y con el tráfico de órganos, que procedían de sus víctimas. Todo esto lo han continuado haciendo hasta nuestros días, en la guerra civil que siguió a la retirada soviética y en los conflictos del Siglo XXI.

Durante los años en que se extendió la Doctrina Reagan, en todos los países que se vieron afectados se mezcló la política de bloques (capitalista vs. soviético) con extremismos locales. Así, en el caso de Afganistan, muchos de los objetivos de los muyahidines nada tenían que ver con combatir a las fuerzas invasoras de la URSS.

Además de múltiples violaciones de los derechos humanos, crímenes de guerra y otras atrocidades, los yihadistas armados y entrenados por la CIA fueron responsables de la destrucción en aquel país asiático de casi 2.000 escuelas, 31 hospitales, numerosas fábricas y centrales eléctricas, 41.000 kilómetros de líneas de comunicación y del saqueo de 906 cooperativas.

La mayoría de jefes muyahidines utilizaban el dinero de la CIA para recompensar a sus combatientes, la cantidad que recibían dependía del tipo de víctima que obtuvieran.

Según sus tarifas, matar un soldado enemigo se recompensaba con $250; matar un maestro de escuela con $750; matar un clérigo no-extremista con $2.500; matar una mujer que no usara el burka con $10.000; derribar un avión civil con $25.000 y uno militar con $30.000.

Malas noticias

“El primer mensajero que dio la noticia sobre la llegada de Lúculo estuvo tan lejos de complacer a Tigranes que éste le cortó la cabeza por sus dolores; y sin ningún hombre atreverse a llevar más información, y sin ninguna inteligencia del todo, Tigranes se sentó mientras la guerra crecía a su alrededor, dando oído sólo a aquellos que lo halagaran…”. Extraído de ‘Vidas paralelas’, Plutarco.

Fervor tóxico

«Si oímos a alguien blasfemar de palabra, debemos ser lo suficientemente expertos como para que podamos vencer al oponente por medio de argumentos. Si no nos es posible vencer al oponente de esa manera, el siguiente paso es el de no quedarnos parados ahí mansamente, sino quitarnos la vida», ‘El néctar de la devoción’, Bhaktivedanta Prabhupada (1896-1977), fundador del movimiento Hare Krisna.

Postapocalipsis, opción incorrecta

Hoy se han despertado de nuevo en mi viejos fantasmas que ya fueron molestados durante el confinamiento. Esa atracción por las narraciones postapocalípticas -en particular en el cine- que en mi caso viene de antiguo y se refleja mucho en la música que escucho, y también en lo que yo mismo escribo. He descubierto el sello Heimat Der Katastrophe (HDK) de Milán, que solo publica cassettes, formato que me persigue como si fuese un fantasma que perturbarse mis madrugadas despertándome con el ruido de sus cadenas.

Lo primero que he escuchado de HDK es la grabación de Casiotomb que acompaña este post, que es la supuesta banda sonora de una más supuesta todavía película de ciencia ficción postapocalíptica, muy basada en los sintetizadores de los años ’80 y con un claro regusto a los trabajos de John Carpenter, director norteamericano que, además de por otras razones, se hizo famoso por hacer sus propias bandas sonoras. Suyas son, y cito solo films de esa época: ‘Asalto a la comisaría del distrito 13’ (1976), ’1997: rescate en Nueva York’ (1981), ’La Cosa (El enigma de otro mundo)’ (1982) y ‘Están vivos’ (1988), todas películas muy chulas y de culto.

https://heimatderkatastrophe.bandcamp.com/album/hdk-78-altnyc88-o-s-t

En ellas predominan esos sonidos de sintetizadores ‘viejunos’, en el caso de ‘La Cosa’ de la mano de Ennio Morricone, que fue contratado para crear la música del film pero debió especificarle Carpenter que quería algo no muy distinto de lo que él mismo hacía. Otra banda sonora increíble que se suma a un estilo que ha culminado en los últimos años con la música de la serie de TV ‘Stranger Things’ (2016), muy heredera de este rollo y cuya acción se sitúa de hecho en los años 80.

También abundan los sonidos electrónicos ‘vintage’ en otros films de la misma época igualmente postapocalípticos -o al menos oscuros- como son las películas del género ‘giallo’, algunas de las cuales contaron con los maestros Goblin, que de nuevo le imprimían fuertes dosis de sintetizadores ‘viejunos’ a su rock progresivo en las bandas sonoras de ‘Rojo profundo’ (1975), ‘Suspiria’ (1976), y sobre todo ‘Zombi (Dawn of the dead)’ (1978), mi película de zombis preferida, incluido el remake de 2004: ‘Amanecer de los muertos’, ambas postapocalípticas a más no poder. Porque las historias de zombis casi siempre son ciencia ficción de la que acaba mal.

La oportunidad de descubrir Casiotomb me ha traído a la mente estas películas, estos sonidos, esas historias que surgen en un momento en que el mundo vive la Guerra Fría, con su constante amenaza de choque entre los dos bloques, en una época en que se empieza a hacer balance del impacto que tienen las actividades humanas sobre la Naturaleza, y de hecho en algunas obras se anticipa que ‘nos la devolverá’, ya sea en forma de pandemia devastadora o de apocalipsis zombi. Eso si no hemos apretado antes del botón nuclear… En aquellas décadas pensábamos que vivíamos a la sombra de un hongo nuclear, una amenaza que de hecho aún no se ha disipado.

Hacer músicas como ésta, aunque solo suponga dar una vuelta de tuerca a sonidos y conceptos ya conocidos, al menos le aporta color a un momento creativo que se revela francamente aburrido. O eso es cierto o es que he perdido mi capacidad para descubrir buenos objetos artísticos de toda índole. Y espero que no. Al futuro tal vez haya que temerlo, o tal vez no. Al presente, seguro. Aquí una lista de películas postapocalípticas imperdibles:

Five (Cinco) (1951)

La hora final (1959)

La Jetée (1962)

¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1964)

Punto límite (1964)

Alphaville (Lemmy contra alphaville) (1965)

Fahrenheit 451 (1966)

El Planeta de los Simios (1968)

El Planeta de los Simios #2 – Regreso al planeta de los simios (1970)

Colosus. El Proyecto Forbin (1970)

El Planeta de los Simios #3 – Huida del planeta de los simios (1971)

La naranja mecánica (1971)

La amenaza de Andrómeda (1971)

THX 1138 (1971)

Punishment Park (1971)

El último hombre vivo (The Omega Man) (1971)

El Planeta de los Simios #4 – La rebelión de los simios (1972)

Naves misteriosas (Silent running) (1972)

El Planeta de los Simios #5 – La conquista del planeta de los simios (1973)

Almas de metal (1973)

El programa final (1973)

Cuando el destino nos alcance (Soylent green) (1974)

Los supervivientes elegidos (1974)

Sucesos en la IV fase (1974)

Zardoz (1974)

Nueva York año 2012 (1975)

2024. Apocalipsis nuclear (Un muchacho y su perro) (1975)

Rollerball (1975)

La carrera de la muerte del año 2000 (1975)

La fuga de Logan (Logan’s run) (1976)

Mundo futuro (1976)

El puente de Casandra (1976)

Asalto a la comisaría del distrito 13 (1976)

Zombi (Dawn of the dead) (1978)

El enjambre (1978)

Coma (1978)

El test del piloto Pirx [Test pilota Pirxa] (1978)

La invasión de los ultracuerpos (1985)

Meteoro (1979)

El síndrome de China (1979)

Mad Max, salvajes de autopista (1979)

The Warriors, los amos de la noche (1979)

Stalker (1979)

Saturno 3 (1980)

Exterminio (Virus) (1980)

El final de la cuenta atrás [The Final Countdown] (1980)

1997: rescate en Nueva York (1981)

Mad Max #2. El guerrero de la carretera (1981)

Scanners (1981)

Blade Runner (1982)

La Cosa (El enigma de otro mundo) (1982)

Tron (1982)

Kamikaze 1999.- El último combate [Le dernier combat] (1982)

2019 After The Fall Of New York (1983)

Bronx, lucha final… [Endgame] (1983)

Cazador del espacio. Aventuras en la zona prohibida (1983)

El día después (1983)

El guerrero del mundo perdido (1983)

Juegos de guerra (1983)

Roma, año 2072 D.C. – Los Gladiadores (1984)

2010. Odisea Dos (1984)

Runaway. Brigada especial (1984)

Threads (1984)

Terminator (1984)

O-Bi, O-Ba – The End Of Civilization [O-Bi O-Ba Koniec Cywilizacji] (1984)

El único superviviente (1985)

Sueños radiactivos (1985)

Def Con 4 (1985)

Brazil (1985)

Mad Max #3. Más allá de la cúpula del trueno (1985)

Cartas de un hombre muerto [Pisma Myortvogo Cheloveka] (1986)

Cuando el viento sopla (1986)

Perseguido (1987)

Robocop (1987)

Están vivos (1988)

Akira (1988)

Lluvia negra (1989)

Desafío total (1990)

Crisis solar (1990)

Estación lunar 44 (1990)

Peligrosamente unidos (1991)

Terminator #2. El juicio final (1991)

El tercer planeta (1991)

Fortaleza infernal (1992)

2013 Rescate en L.A. (1993)

Demolition Man (1993)

Huida de Absolom (1994)

12 monos (1995)

Días extraños (1995)

Estallido (1995)

Ghost in the shell (1995)

Johnny Mnemonic (1995)

Juez Dredd (1995)

Memories (1995)

Waterworld (1995)

Apocalipsis Omega [Omega Doom] (1996)

2013: Rescate en L.A. (1996)

Atolladero (1997)

Mensajero del futuro (1997)

Gattaca (1997)

Cube (1997)

El quinto elemento (1997)

Dark City (1998)

El show de Truman (1998)

Expediente X – Enfréntate al futuro (1998) [y la serie de TV, obviamente]

Matrix (1999)

Campo de batalla: La Tierra (2000)

28 días después (2002)

Minority Report (2002)

Terminator #3. La rebelión de las máquinas (2003)

Matrix Reloaded (2003)

Matrix Revolutions (2003)

Amanecer de los muertos (2004)

Sky Captain y el mundo del mañana (2004)

Yo, robot (2004)

V de Vendetta (2005)

Hijos de los hombres (2006)

La antena (2007)

28 semanas después (2007)

Soy leyenda (2007)

Ultimatum a La Tierra (2008)

The mutante chronicles (2008)

Wall-E (2008)

The road [La carretera] (2009)

Avatar (2009)

Moon (2009)

Número 9 (2009)

Infectados (Carriers) (2009)

Distrito 9 (2009)

Terminator #4. Terminator Salvation (2009)

El libro de Eli (2010)

Fase 7 (2010)

Monsters (2010)

Contagio (2011)

Dredd (2012)

Elysium (2013)

Desafio Total (2013)

Oblivion (2013)

Guerra Mundial Z (2013)

Al filo del mañana (2014)

Monsters. El continente oscuro (2014)

Noe (2014)

Interstellar (2014)

Robocop (2014)

El amanecer del planeta de los simios (2014)

Mad Max. Furia en la carretera (2015)

Terminator #5. Genesis (2015)

Air (2015)

Tren a Busan (2016)

Blade Runner 2049 (2017)

La guerra del planeta de los simios (2017)

Cargo (2017)

Fahrenheit 451 (2018)

Terminator #6. Destino oscuro (2019)

Prospect (2018)

Un lugar tranquilo (2018)

Y hay más…

Huir despacio

Quién pretenderá reprimir
la energía que albergan,
quién se cruzará
en su camino
sin que se bañen
todos del instinto
escurridizo que les ciñe.
Mientras, la huida sigue,
la carrera es loca,
borran cada pequeña pista
con engreídas consignas
que salen de sus bocas.

La cadena lastra,
la velocidad no basta,
quieren estar pronto
en algún lejano punto,
cuando alguien venda
uno de sus problemas
y lo sumen a la larga
lista que les aplasta.
La carrera es lenta,
el pánico es atleta
y mientras siguen
les toca el hombro.

Sin prisas, corriendo despacio
pues nunca se es bastante rápido.
Sin levantar lógicas sospechas
quizá algún día lo lograrán.
Escapando, huyendo,
sus miserias trasladando.
Huyendo, escapando,
al abismo van cayendo.