A veces amanezco ya inmerso en plena tormenta de mierda. Crudo despertar de necios para participar de la pandemia. Me apetece tan poco escuchar vuestras razones, lo que os dicen que ladréis a través de las ondas. Me limpio el tanga con vuestras malditas estupideces cotidianas. Siempre digo que no acepto esta resignada dedocracia, sóloSigue leyendo «Ante el ruido insoportable»