La enorme ilusión por crear no siempre se ve compensada con el suficiente talento como para que las obras sean perdurables en la memoria del público, más aún, para que éste desee siquiera conocerlas. Y eso es injusto, porque la sola intención avalada por el esfuerzo debiera ser suficiente para admitir y reconocer a unSigue leyendo «Solarnita»